5 mar 2010

Vuelvo




Me vuelvo y siento que vuelo. El tiempo de viaje en Colombia fue tan humanamente intenso que derritió las agujas del reloj como un cuadro de Dalí. Medir este viaje en meses sería como medir el amor en metros. Toman forma las palabras que nos dijo una sabia mujer: “El tiempo es arte”

Me vuelvo y siento un duelo. Me duele dejar esta relación tan compacta y llena de vida, que vivi como la de tres hermanos. La magia de un trío que genera cosas increíbles donde esté. También me duelen los miles de momentos que no voy a compartir con ellos, las miles de vivencias que elijo no vivir para vivir otras. Uff eso si qué está jodido!

Una decisión difícil, pero tomada en paz.

Un día, andando por la selva de Tayrona vimos un árbol. Lo que me sorprendió  fue que de sus ramas más altas bajaban raíces. Algunas, angostas como lombrices, todavía en camino, a algunos metros del suelo. Otras ya firmes aferradas y enraizadas en el piso. A estas últimas se las veía fuertes, poderozas, gruesas. Todo su recorrido de años  descansaba ahora de la tierra que lo nutría y de la cual era parte. 

Me vi reflejado en esas raíces. Sentí y siento que ya toqué tierra. Hace ya algunos años siento que encontré mi lugar, en el mundo del movimiento, del cambio, y de la relación con las personas. Hace tiempo que soy muy amigo mío y mi caminar no busca un fin sino que es el placer del recorrido mismo, veo como todo crece a mi alrededor mientras  crezco en todo lo que más me apasiona. Un llamado pacífico y potente suena calmo muy adentro mío, me atrae invisiblemente como la gravedad y me invita a seguir hundiéndome en la tierra. Podría seguir recorriendo lugares y sería increíble,  pero mi viaje ahora es interno y mi desafío: vivir de viaje en mi lugar, en mi casa. Vuelvo a mi familia, a mis amigos, al hip hop, a mis pacientes, a la danza terapia,  al rap, a mi barrio, a la vida que elegí construí y tanto me gusta.

Estuve ansioso en una playa paradisíaca, estuve conmovido profundamente y en paz escuchando una canción en medio de una ciudad horrible. Estuve totalmente desprendido de u$ 200 que me robaron y apegado con bronca a $10 que puse de más en una comida. Hay empleados públicos alegres y monjes tibetanos infelices. No importa el qué sino el CÓMO. El viaje es interno. Mi viaje es ahora interno.

Pero cómo es estar de viaje en tu lugar? Cómo se hace de la rutina un presente que de ganas de vivir? Qué es lo que tanto atrapa a la gente que lee el blog o sabe de otros de viaje? Qué es lo que se “envidia”? No tengo LA respuesta, sólo mi opinión. La respuesta está en hacerse estas preguntas, dejar que lo incomoden a uno, convivir con esas dudas unos buenos días. Si no te lo preguntás realmente, no esperes encontrar la respuesta. Como cuando le preguntaba a mi vieja: “¿Vieja no viste mis zapatillas?” y en cuanto me empezaba a decir dónde estaban, yo arrancaba para cualquier lugar a buscarlas sin escucharla. Resultado: no encontraba nada y volvía a preguntarle. Las respuestas vienen de las preguntas y aunque a veces de miedo cuestionarse en serio, mucho más duele vivir con la duda.

Uno se acostumbra. El nido en el que uno está puede servir para crecer, o te puede recibir cuando necesitas descansar, pero si nunca saliste por miedo y solo moviste las alas un par de veces haciéndote creer que estabas conforme, te digo que:  

Te vas a reir de tu nido cuando empieces a volar!!!

Pensá ahora, ya, en frente de la computadora, ¿qué querés realmente, cuál es tu sueño, te gusta tu vida, como te querés levantar a a la mañana, cómo te querés acostar, estás en paz? Viví de viaje, viví esa vida, improvisá que sólo vos sabés lo que querés y esa es tu voz más auténtica, eso sos vos!! 

Yo vuelvo y sigo volando, vos andá o quedate pero no dejes de volar, viví de viaje en tu lugar, cuando sientas el viento en la cara y las lágrimas en tus ojos te vas a reir de tu nido y no vas a parar!

un abrazo a todos
Cesar

4 comentarios:

  1. Anónimo8/3/10

    ey César! cuánta identificación........ claro q es así y comparto! yo vivo mi viaje acá, aunque podría ser en cualquier parte... peró sí se puede, dónde sea, es un estado mental!
    éxitos!!! (Bel - amiga de Benja)

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  2. Cesar sería bueno que entiendas que en verdad nunca volvés ni vas a volver a Buenos Aires ni a tu vida. Porque nunca vuelve alguien a su lugar, ni a sentirse si mismo después de haber vivido algo asi. O me vas a decir que a la luz del manimoto podes entrar a un kiosco como antes? "Tomar algo" sabiendo que no será maracuyá? Mermelada, tiene algo parecido a Cocada? Ni me animo a escribir la frase "ir a bailar"...nunca vas a volver porque pasaste el punto de "no retorno" el dia que pusiste un pie en Barranquilla

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  3. Anónimo10/3/10

    tana como siempre.. en tus comentarios la pura verdad!! jaj
    cesar

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  4. césar, vengo leyendo en blog en silencio, me reconforta por dentro saber que no soy la única persona pensando lo que vos.
    Y vengo y me encuentro esto... y parece que estoy yo, ahi, diciendome al espejo..."dale sali a volar"
    gracias!sar, vengo leyendo en blog en silencio, me reconforta por dentro saber que no soy la

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