16 oct 2010

¡Cajón nuevo, vida nueva!



Esta entrada es para hacer publicidad a una marca, te lo digo de una. Es una excepción, ya que el blog no contiene publicidad, fuera de publicitar las pelotudeces que hacemos nosotros. Pero en esta ocasión ha ocurrido un hecho que a nuestra óptica merece ser publicado, difundido y llevado a todos los rincones del planeta donde quiera ser escuchado. 

¡La marca de cajones Tierrapiano, me ha regalado un cajón nuevo y de un modelo superior al que llevé conmigo durante todo el viaje!

Les dejo el link a la página de Tierrapiano para que puedan chequear de quiénes hablo:


En la página pueden encontrar toda la información acerca del servicio que ofrecen, modelos de cajones, precios, referencias didácticas y videos mostrando la calidad de sus cajones.
Además todas las semanas organizan  percusión cajonera explosiva + fiesta e información sobre fechas en:




Como usuario calificado puedo dar fe de la calidad que los instrumentos tienen, son resitentes, suenan bárbaro, están hechos con mucha calidad, precio justo,  y además venden el portacajón (mochila para llevarlo) , que es muy práctico, todavía la sigo usando luego del viaje y no ha sufrido mucho deterioro.

Tanita acaricia el cajón modelo Takna en Cartagena, instrumento que se bancó todo el viaje


Acá el gran cajón en el Government Center de Minneapolis, Minnesotta
Ahora que ya todos están en conocimiento de lo que les hablo, voy a contarles brevemente la historia de cómo ese cajón nuevo llegó a mis manos. Todos saben, sobretodo los que me han visto tocar, que soy un mero aprendiz de percusionista, arte que comencé a desarrollar durante el viaje y que alcanzó para secundar la voz y guitarra de Benja para subsistir. Cuando compré el cajón, en Junio de 2009, sin saber tocar una nota, todo esto era una posibilidad inimaginable tanto para mi como para Benja. Como se ve en las fotos el modelo era el más barato de los que venden estos fabricantes generosos. Un año y medio después, el sueño imposible estaba cumplido, no sólo habíamos recorrido el continente, llegado al "Magic Bus" y conocido la casa de Bob Marley, sino que además yo empezaba a lograr entrar en el tiempo de la música. ¡Giro Copernicano del destino!
Con el mismo caradurismo que me permitió tocar profesionalmente en bares, eventos y en la calle, ni bien llegué le envié un mail a la gente de Tierrapiano  con el link del blog contandoles mi historia. Necesitaba cambiar el cajón porque en Europa, una aerolínea que no me permitió llevarlo conmigo, luego de mandarlo en la bodega, me lo devolvió totalmente destruído. Si bien lo pude arreglar para poder seguir tocando por diversión, ya los sonidos no eran los mismos y habían perdido sus principales encantos.
El pedido fue simple, les pedía si podían darme uno nuevo y yo subiría la anécdota al blog contando de la existencia de su página, y sobre todo de su generosidad. Ellos no dudaron en responderme a la brevedad con un sí que me dejó estupefacto. Un aprendiz de músico con sponsors, ¿Quién lo diría? 
En nuestra presentación en Buenos Aires, ustedes lo vieron, el cajón nuevito fue protagonista, acá en las fotos pueden apreciar que el modelo es uno superior denominado "Tronador" que viene con dos bordonas ajustables para poder encontrarle el mejor sonido. Hasta olor a nuevo tiene.

El Tronador que la gente de Tierrapiano me entregó sin mucha vuelta


Acá lo ven brillar, como nuevo



Para mi está anécdota no es una más de las que hacen al contenido de este blog. Acá hay en juego muchas aristas que quiero destacar. La primera, como se puede generar valor y beneficios entre empresas y clientes sin mentiras, sin buscar siempre el margen desmedido, con simpleza, con dignidad, ofreciendo algo valioso, confiando en la persona a la que se lo estoy ofreciendo. Confiando en el mundo como algo para cuidar y mimar, no algo para exprimir únicamente, para sacarle ganancia hasta las piedras. Ese mundo tan feo que se imaginan la gran mayoría de empresas y hombres de negocios hoy en día.
Lo segundo es para darles el impulso a los que son como yo, no músicos y no talentosos. Si ustedes, adefesios músicales, tienen la curiosidad, la idea o la fantasía de alguna vez probar algún instrumento musical, les recomiendo fervientemente el cajón. Es fácil sacarle sonido y aprender a armonizar con sus principales notas que se dividen en dos (grave y aguda). Aunque sea una locura, si no empiezan por creer en ustedes, aunque más no sea como un juego, nunca van a poder superar la trampa que les impone su mente. Que les dice que ustedes no pueden, que no deben, que no vale la pena. Podrían estar ahogando una semilla antes de darle la posibilidad que crezca en un gigantesco árbol. Al menos intentenlo, vos podrías ser ese músico no músico que de un año al otro, por escuchar esa locura interior, terminó recibiendo un cajón desde el cielo, o de una empresa amiga, que es lo mismo.


TUM TA- TUM. TARATATA TUM- TA TUM




La música es la conexión más grande del hombre con el universo, no te la pierdas, ¡conectate ya!   

11 oct 2010

¿Qué es el turismo? Foto-reflexión en Venecia

En Venecia viven aproximdamente unos 80 mil habitantes.

Actualmente se calcula que por año la ciudad recibe unos 20 millones de turistas. 2 Millones se alojan en Venecia, ese año.

Yo tuve la suerte de ser parte de esa estadística este año, éstas fueron las fotos que tomé y seleccioné para esta nota.

Los Negros que vendían las carteras con un gran argumento de venta: apenas alguien se frenaba a mirar se la metían en una bolsa blanca y lo presionaban hasta el límite para que se la lleve. Gurús empresariales.

Venta de valiosímos artículos relacionados al lugar.




Dice el dicho: a mucha gente, muchas boludeces.


No tiene calles Venecia, sólo mares de gente.


Barquitos que llevan y traen grupitos chicos de gente


Gente que busca gente


Tráfico en las aguas, hasta de Gondolieris


La tranquilidad de sus pocas calles


Restaurantes que tienen muy claro donde apuntar: al bolsillo.

La idea de esta nota era simplemente plantear la pregunta, porque lo cierto es que no tengo una respuesta para ella. A mi entender, el turismo no es ni bueno ni malo, es solamente un síntoma, un reflejo de una forma de ver este mundo. Particularmente me parece una ironía absoluta el hecho de que durante muchos siglos la República de Venecia llegara a ser lo que es, justamente por su capacidad de resistir y defenderse del peligro extranjero (sumado a su capacidad comercial, política y artística). Lo que no pudieron abrir las armas e invasiones, hoy lo abren lo que compra las armas y financia las invasiones, millones de billetes. El turismo hoy en dia, es entender como único intermediario en una relación local-forastero al dinero, y cuanto más mejor. Es una manera más de asfixiar al que no tiene, de estafar al que no entiende, de bombardear al que no conoce y de excluír al que no puede. Es una visión de corto plazo, sin profundidad, como la que reina hoy en el mundo, por eso repito, no es más que un reflejo de esa mirada. En realidad me corrijo, debo admitir que el turismo es inclusivo, sólo del que puede pagar.

Para cerrar la nota, busqué dos imágenes rápidamente de una ciudad en Argentina donde vivan 80 mil habitantes, para entender la magnitud del caso de Venecia. Me encontré con estas dos fotos de Trelew, pueblo de Chubut, en la costa sur de Argentina. Ambas fotos son del centro comercial:

Trelew: 80 mil habitantes como en Venecia, la misma tranquilidad probablemente.


El turismo es un gran dolor de huevos, tanto para el que vive en la ciudad, como para el que la visita.
¿Qué necesidad de sufrir tenemos en nuestras "vacaciones"?



Mariano Voltan, turista de profesión

10 oct 2010

¿Dónde empieza una casualidad?

Yo sé que este blog es en joda, pero igual te invito a hacer un ejercicio.

Es cortito.

Aparte, no te dejo en banda lo hacemos juntos. ¿Estás?

Pensá en una casualidad reciente. La que quieras (¿No dijiste que "reciente"?).

Bueno mejor dicho, la que quieras.

¿Listo?

La casualidad que querías. ¿Ya la tenés?

Ahora respondete estas preguntas que yo mientras le hago a mi casualidad, y cuando termines las comparamos.

¿Dónde (o cuándo) empezó la casualidad?

Empezó...¿Cuándo te diste cuenta? (que había "una casualidad)"
¿Cuándo lo dijiste? ¿Cuándo empezó al dia? ¿Cuándo lo compartiste? ¿Cuándo las dos "puntas" de la casualidad se encontraron? ¿Está ligado a alguna casualidad anterior, está completamente aislada o se podría decir que en realidad es la misma? ¿Hasta dónde podrías ir atrás en el tiempo de tu casualidad? ¿Hasta que naciste vos? ¿Y cómo se conocieron tus viejos?
 pará...

¿Se conocieron?


"¡Papuuaaá!!!.......¡Hiiijo!!!!""

Acá les presento mi casualidad, con algunas imágenes. Todas son de mi visita a un amigo y vecino de la infancia, que ahora vive en Leicester, Inglaterra. La pasamos muy bien, de casualidad.

Tanita junto a la placa que conmemora a William Web Ellis el casual inventor del rugby, nacido del colegio del pueblo Rugby.
Tanita con el histórico Colegio de Rugby de fondo, está muy lindo el castillo se parece a Hogwarts, pura casualidad

"William who with a fine disregard for the rules of football", en inglés pollite antiguo, pero que en argento sería, "que chupándole un huevo las reglas del futbol"


Junto a Marquitos Ayerza, un amigo desde el jardin de infantes que casualmente ahora se dedica al rugby profesional.
Buenos esa es mi casualidad. Me encontré, como les comento en las fotos, con que mi amigo y vecino de toda la vida en Capital Federal, de Argentina, me recibe en su casa como de costumbre, aún si estoy viajando por el mundo, porque sigue siendo cerca, de dónde yo vivía (esa semana). ¿Cómo llegó ahi? Resulta que el "nene" se comió algunos de los platos de sus 8 hermanos y le quedó grande el cuello, tanto como para llegar a ser Marcos Ayerza, pilar titular del Leicester de Inglaterra e integrante del plantel de Los Pumas que fue al último mundial. (Está queriendo chorear e ir a éste, esperemos que lo llamen).

Entonces si yo empiezo a responder las preguntas vos podés comparar (yo me quedo con las ganas). Cuando hablé con mis viejos me parecía que la casualidad había empezado cuando me encontré con Marcos, efectivamente. Porque ellos dijeron "¿Te encontraste con Marcos?, ¡Qué casualidad!". Pero el hecho de que Marcos estuviera ahí y yo también se remontaba a mucho antes, por separado, por asi decirlo. La decisión y desarrollo de mi viaje, su carrera como jugador. O incluso porque al "Cabezón Gordo" ese yo dejé de verlo en el colegio a partir de la primaria. Pero como eramos vecinos nos seguíamos viendo en Buenos Aires. Y así ya te darás cuenta que puedo seguir, porque ibamos al mismo jardín, o porque de casualidad mi Vieja siempre se encargó de recordarme los nombres de mis compañeritos de esa edad, (hasta el dia de hoy) "¿A que no sabes quiénes estaban? ¡Los papás de Esteban Carloto! Tu compañerito de jardin de infantes". Tener una Madre así, tiene que ser casualidad, seguro.

Volvamos igualmente sobre las imágenes, porque ellas fueron las que me motivaron a escribir esto. En la primera,  estoy en el pueblo donde se originó el deporte rugby, en el pueblo y colegio de Rugby, en Inglaterra. La placa sola fue la que me disparó a reflexionar sobre esto. La vida de mi Viejo, la de mis amigos, la de mi familia entera, la mía, está ligada a este deporte. Deporte, que empezó el día que un adolescente en el secundario, me imagino que bastante hincha pelotas como todos nosotros, quién cagándose en la tapa del piano, " tomó la pelota de fútbol y desobedeciendo las reglas (con buena onda) con la pelota en sus manos, corrió hacia el arco contrario, originando así la característica distintiva del rugby" .
 Entonces todas esas montañas de historias del rugby, se remontan a aquél día, combinado al hecho de que quién viera esa acción despertara a la pasión del rugby y no quisiera matar a William por cagar el fútbol que se había armado. Tal vez por su parte William andaba en un mal día, porque lo iban a cambiar de colegio y sintió ese deseo irrefrenable de un viaje de egresados que cuando se termina hay que romper todo, y rompió así las reglas, junto con las bolas a todo el mundo. Pero en esa acción, en esa casualidad, nació un hecho que hoy hasta vincula a la humanidad en un "mundial". Atrás de cada persona, jugador, aguatero, técnico, una historia, particular, casual, única. Todas compartiendo la misma casualidad, conectadas a la misma red, provenientes del mismo orígen. Ese pibe del secundario, ese "loquito", William, el que le gustaba correr y espiar a las chicas en el vestuario (de algo corría).

Entonces el análisis que hago primero es que en realidad todo es UNA (y sólo una) casualidad. Al mismo tiempo que NADA, es casualidad. Es lo mismo. ¿Es lo mismo? ¡Pero........Qué gasualidaaaaad!".
La casualidad de una partícula que se parte, que se abre, que choca, que no se porqué puta casualidad se hace vida. Emepezó ahí. Y sigue ahí, cada vez, cada día, tejiendo un hilito más de esta red, esta red que es pura casualidad, que es una casualidad. Está adentro tuyo, esa es la casualidad.        
Hoy que me senté a escribir esto me encontré con esta cita:


“Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.” (Mahatma Gandhi)

 

Ahí la tenés la explicación de la casualidad, chiquita, adentro, pidiendo ser realizada, por eso mayor a nosotros, que no entendemos del todo, ni de casualidad.
Y si bien todo esto pasó en Inglaterra, hoy en día hay una "pelea muy fuerte" por distintas interpretaciones de una casualidad, llegaron hasta Argentina, por ese día que William corrió como loco. Están los que dicen que corrió porque le pagaban y los que dicen que se estaba cagando, y buen compañero como era, llamó a otros catorce para que fueran a ver el tremendo bostazo que se venía. Por algo todos lo bancaron, eso no fue casualidad.

La cosa es que la casualidad, si hay algo a lo que no se ajusta es a una regla. Por algo William logró lo que logró, y lo dicen los Ingleses, gente que le gusta poner reglas y seguirlas si las hay, lo logró por cagarse en las reglas. Porque lo que importa, es otra cosa. Lo que importa es el espíritu que mueve, que guía a esa casualidad y enciende los corazones. El espíritu que deriva en ciertas reglas, posteriormente, que jugamos a creernos, durante 80 minutos, cuando recordamos aquella casualidad. Entonces no nos matemos por las reglas. Matemosnos por el espíritu, que origina la casualidad, el espíritu del juego, el espíritu del equipo, de la diversión y la pasión.

Cuando estuve en Leicester a través de Marquitos pude conocer a otros tres argentinos que viven y juegan allá. Martin Castro, Horacio Agulla y Lucas Gonzalez. Entre los 4 forman una red que es más equipo que todos los ingleses juntos. Una red que no la forma una regla, una red que la forma el espíritu. Cobran por jugar, algunos hace muchos años. Ninguno cobra por juntarse a comer, salir, hacerse jodas, jugar al scrabble en la plaza (que paliza les dimos) ir al cine, ayudar a que se instale cualquier Argentino del rugby que caiga por la zona. Ninguno cobra por ser equipo, por ser amante del rugby. Para eso no hay reglas. La solidaridad, el espíritu del rugby no pasa por una regla, no pasa por una interpretación. Pasa por una casualidad. Por la que nos une, no la que nos divide. Una regla no nos va a mantener unidos, el espíritu si. Ya estamos unidos desde el momento en que ese chico cambió las reglas, aceptémoslo. Para que nada cambie, para que siga vivo el espíritu, es tiempo que se cambien las reglas.

En homenaje a William Web Ellis, por casualidad


Mariano Voltan